Sexología

Sobre la mansturbación anal

Supongo que sólo con leer el título más de uno se ha llevado las manos a la cabeza. Antes de escribir esto he estado preguntando a amigos y familia por el tema y he escuchado cosas de todo tipo, pero muchos coincidían en no saber que había masturbación anal o que pudiera estar desligado del coito. No consideran que sea una práctica frecuente o por lo menos no lo declaran así.

Para poneros un poco en situación:

El ano se encuentra en la parte media del cuerpo donde acaba el perineo. La piel que rodea al orificio anal se llama margen del ano, y es un tipo de piel más delgada, más colorada y sin vello.

La piel contiene dos tipos de glándulas sudoríparas: ecrinas y apócrinas. Las glándulas ecrinas, que se encuentran en grandes cantidades por todo el cuerpo, segregan un líquido acuoso, la conocida transpiración. Las apócrinas, en cambio, están distribuidas selectivamente en axilas, pezones, ingle y región perianal; estas glándulas generan el olor humano. Dado que alrededor del ano tenemos gran cantidad de ellas, siempre emanan sus olores característicos.

Su función es eliminar las heces del cuerpo, aunque esta zona contiene muchas terminaciones nerviosas muy sensibles a su estimulación. Por lo que también puede cumplir funciones de placer.

Dentro de la autoerótica, hay diversas prácticas, siempre defendemos investigar, explorar y ampliar el repertorio para obtener el máximo placer de nuestro cuerpo. Estimular diferentes partes de nuestro cuerpo nos provocan sensaciones distintas que pueden llevarnos a placeres diversos. Esta vez vamos a destacar el ano. Parece ser un gran desconocido para la mayoría. Se asocia sobre todo a la penetración masculina entre homosexuales y en un porcentaje algo menor a las mujeres. Pero suele ser un tema tabú o incómodo para un gran porcentaje de los hombres heterosexuales de esta sociedad. Es muy común escuchar frases despectivas en cuanto a esta práctica… y yo me pregunto…¿por qué sabes si te gusta el helado de vainilla?

¡Eso es!, sin probarlo no debemos opinar sobre ello… Si lo pensamos bien, son ideas y prejuicios que nos han metido desde pequeños en la cabeza, constructos sociales que nos inculcan culturalmente, pero, ¿no es cierto que antes esas ideas se referían a otras prácticas con las que hoy día disfrutamos muchísimo? Por ejemplo, antes se decía que la masturbación provocaba efectos negativos en la persona, y hoy día, se sabe que lejos de producir esos efectos, la masturbación es beneficiosa para el ser humano.

La estimulación anal es apta para todos los públicos, todas las orientaciones sexuales, todo aquel que quiera disfrutarlo. Se puede realizar sólo o acompañado/a. Y con nuestras manos o con juguetes eróticos indicados para ello. Cómo hemos mencionado anteriormente, en el ano se encuentran muchas terminaciones sensibles al tacto por lo que tocar y masajear la zona produce sensaciones placenteras. Se puede realizar penetración si se quiere, bien con un dedo o bien con los juguetes eróticos. Es conveniente utilizar lubricante para esta zona, facilitará la penetración. En cualquier sex-shop podréis encontrar lubricantes específicos para ello, algunos con anestésico para reducir el dolor que se puede producir en la zona. Al ser una zona sensible debemos tener cuidado con este aspecto. Mejor ir despacio y explorando poco a poco lo que nos produce placer y lo que no. No a todo el mundo le provoca las mismas sensaciones por lo que no os frustréis si la práctica no os gusta, cada uno debe elegir lo que le apetece o guste.

En los hombres, la penetración anal es placentera al encontrarse su punto G. Además el roce puede presionar la próstata lo que suele incrementar el orgasmo masculino.

En cuanto a la mujer, puede que con la penetración anal se estimule también la vagina y aumente sus sensaciones placenteras.

Os animo a investigar y a construir vuestra propia sexualidad!