Psicología

Mi gran enemiga… La frustración

La frustración es la emoción que surge a causa de una falta o mala gestión de un conflicto psicológico. Es algo personal, lo que a uno le puede causar esta emoción a otros le puede suponer otra distinta.

En la sociedad actual, los deseos de éxito son una necesidad, el hecho de verse mermados conlleva que aflore la frustración en muchas personas. Puede estar causada por exigirnos metas imposibles de alcanzar, por no satisfacer a otras personas (sensación de fracaso), por no cumplir con los criterios exigidos laboralmente o por una acumulación de pequeñas cosas que por separado no tienen tanto peso pero al acumularse puede hacer tambalear la vida del individuo.

La frustración deriva en mecanismos de defensa como la ansiedad, la ira, pensamientos autodestructivos, depresión, angustia…  Si se alargan en el tiempo es recomendable acudir al psicólogo. Hay momentos que no somos capaces de ver más allá debido a ese sentimiento y tener una visión profesional que nos facilite estrategias de afrontamiento nos ayuda a gestionarlo de forma adecuada.

Para combatir la frustración o no llegar a ella es importante tener en cuenta varios factores;

–          El lenguaje que utilizamos; la forma en la que verbalizamos nuestros pensamientos influye mucho en la actitud que adoptamos. Redireccionar los pensamientos automáticos e irracionales nos ayudará a no añadir más presión a la situación. Los pensamientos como: “todo me pasa a mí”, “yo no puedo”, “todos me …”, “que mala suerte tengo” acentúan el bloqueo, angustia, ansiedad…

–          Cambia el preocuparte por ocuparte. Respira, analiza el problema, estudia alternativas posibles y elabora un plan de actuación.

–          Reconoce tus errores. Acepta tus errores y utilízalos para mejorar.

–          Mantener una actitud positiva ayuda mucho.

 

No dejes que la frustración impida la consecución de tus logros. Aprende a gestionar tus emociones!